Presentación      


Queridos amigos, bienvenidos a este vuestro congreso de la S.E.N.

Han sido unas cuantas horas de ilusión las que hemos invertido en su preparación. Esperamos haber acertado en su contenido científi co y en los aspectos de organización general. Tanto la Junta de la S.E.N. como el Comité Local, como la Secretaria Técnica hemos intentado conseguir, y esperamos haberlo logrado, contar con ponentes de prestigio que nos puedan aportar su conocimiento y experiencia en los diferentes campos. A todos ellos queremos agradecer su total disponibilidad a participar.

Han pasado 40 años desde el primer Congreso que la Sociedad Española de Nefrología decidió realizar fuera de Madrid y Barcelona. Ese congreso fue en Pamplona. Fué el mismo año en el que se realizó el primer viaje del hombre a la luna y, como las imágenes en blanco y negro del primer alunizaje, así retenemos en nuestra retina las imágenes de un puñado de congresistas en un aula de la Facultad de Medicina casi tan vacía como la superfi cie lunar. Ahora, cuatro decadas después, el congreso vuelve a Pamplona pero el crecimiento y la vitalidad de nuestra Sociedad ha supuesto tener que disponer de una importante infraestructura.

En la primera carta que os dirigíamos cuando os anunciamos nuestro compromiso con la organización de la reunión, hablábamos de puentes y de albergues en el camino de Santiago. En estos meses hemos encontrado muchos puentes que nos han facilitado el camino y nos han ayudado para avanzar, y también algún albergue para descansar. A todos, a los que habéis sido puentes y a los que habéis sido albergues, os lo queremos agradecer. Ahora estamos a punto de concluir nuestro camino. Como los buenos peregrinos, teníamos un objetivo y un porqué impulsor de nuestro caminar. Esperamos haberlo conseguido.

Estamos seguros que Pamplona os va a acoger como corresponde a un evento como el nuestro y estamos también seguros que a nada que acompañe el tiempo os vais a encontrar muy cómodos y muy agusto. El Baluarte es un magnífi co Palacio de Congresos, muy confortable por dentro y aunque situado en el centro de la ciudad dispone, al otro lado de la calle, de una entrañable zona verde para poder pasear y para disfrutar de la naturaleza. También, casi al otro lado de la otra calle, se encuentra la parte vieja de la ciudad que ha ido recuperando su sabor ancestral y donde se ubican interesantes lugares para visitar y buenos establecimientos para degustar. Y si queréis salir de la ciudad, en pocos kilómetros hacia el norte, podréis disfrutar de un colorido paisaje otoñal en alguno de los magnífi cos robledales de la Comunidad Foral o del encanto de una ribera navarra rica en la agricultura con paisajes tan llamativos como los de las Bardenas reales.

Con nuestro saludo de bienvenida queremos ponernos completamente a vuestra disposición con el deseo de que todos os encontreis como en casa.